Tras su fusión, CNTA necesitaba algo más que integrar procesos: necesitaba construir una cultura común que diera coherencia a la nueva organización. Acompañamos este proceso diseñando y facilitando un trabajo participativo para definir, concretar y activar esa cultura en el día a día.
El reto
Tras su fusión con FUDin, en CNTA surgía un reto clave: no bastaba con integrar estructuras o procesos, era necesario trabajar la cultura.
Convivían formas distintas de entender el trabajo, los valores y la manera de colaborar, lo que generaba desalineaciones entre equipos.
El objetivo era claro: poner en valor lo que cada entidad aportaba y construir una cultura compartida que diera soporte a la estrategia y se viviera en el día a día.
Acciones
Diseñamos y facilitamos un proceso participativo centrado en la cultura, que incluyó:
- Diagnóstico cultural de partida, integrando las culturas de origen
- Definición colaborativa de la cultura deseada
- Concreción de valores en comportamientos observables
- Creación de un equipo interdepartamental de diseño e implementación
- Diseño y facilitación de dinámicas con el equipo de proyecto y el comité directivo
Aportación de Manahmana
Más allá de las acciones, nuestro papel fue acompañar un proceso delicado, generando las condiciones para construir una cultura compartida.
Facilitamos espacios donde integrar miradas distintas sin perder identidad, favoreciendo la participación real y la construcción conjunta.
Aportamos estructura y método para que la cultura no se quedara en una definición, sino que se tradujera en comportamientos concretos y formas de trabajar.
Además, acompañamos al equipo para que el proceso tuviera continuidad y los cambios se incorporaran de forma natural en la organización.
Resultados
- Cultura definida y compartida por la organización
- Valores convertidos en comportamientos concretos
- Mayor alineamiento entre equipos y áreas
- Creación de un equipo interno impulsor de la cultura
- Primeros cambios visibles en la forma de trabajar y colaborar
Trabajar con ellos es fácil y enriquecedor: conectan desde el primer momento con cercanía, escucha y respeto por el lenguaje de cada organización. Sus dinámicas integran a todos los perfiles con inteligencia y sensibilidad, avanzando sin forzar. Lo que más valoramos es la utilidad práctica de lo trabajado, que se incorpora al día a día. No son consultores al uso: no vienen a decirte qué hacer. Caminan contigo, te dan herramientas y crean el espacio para que seas tú quien construya.