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Movileco, movilidad en colaboración

martes, 31 de enero de 2012

Hace ya muuucho tiempo que empezamos con Movileco. Casi desde nuestros orígenes en Team Academy, hace más de tres años, la idea se empezó a gestar.  ¿Qué es Movileco? Es un proyecto para crear un servicio de colaboración en torno a la movilidad, para poner en contacto a usuarios que tienen plazas libres en su coche (privados) o en su autobús( u otro transporte público)  con usuarios que quieren ocuparlas para ir a un destino concreto. Es algo así como un proyecto de movilidad 2.0. Un servicio que mezcla el concepto de compartir coche, con el de comunidades de usuarios y con la planificación de rutas de transporte público.

Tras pasar por diversas vicisitudes, como quedar finalistas del concurso The Ten Million Project el año pasado sin acabar de ganarlo porque quedó declarado desierto, hemos estado más de una vez a punto de tirar la toalla. Es un proyecto que tiene bastante complejidad, con muchos componentes que se alejan de nuestra especialidad. Por eso en este punto es clave la colaboración con otras empresas.  Y es aquí donde aparecen Iparbit (empresa de soluciones informáticas), Txabi Zabala (diseñador de producto) y Tecnalia (centro tecnológico), con quienes hemos creado un equipo de desarrollo del proyecto. (la foto de  la izquierda es de la última reunión de trabajo de Movileco (Iparbit, Tecnalia, Txabi, Manahmana) Previamente hemos contado con el apoyo de Gipuzkoa Berritzen y de la empresa informática Amper, a quienes agradecemos el apoyo aportado en los inicios.


Recientemente hemos tenido un balón de oxígeno a través de Gaitek, un programa de apoyo a proyectos de innovación en producto que nos va a permitir, si todo va bien, desarrollar la parte tecnológica que soporta el servicio y una prueba piloto en 2012.  Con esta primera experiencia queremos ir adaptando el servicio a las necesidades de los usuarios y potenciales aliados para ir ganando adeptos. Es el primer paso para mejorar nuestro trabajo y el modelo de negocio que nos permita convertir el proyecto en una empresa.


Estamos en ello. Queremos que en vez de que se llenen las carreteras y los parkings se llenen los coches, los autobuses y los trenes…, que desplazarse en tu propio coche no sea una ruina (gasolina, peaje, mantenimiento) porque compartes gastos, y que si te falta el coche puedas desplazarte de forma cómoda, fácil, segura y económica gracias a tu Smartphone. Nos va a costar pero lo conseguiremos

 

Desarrollo territorial, Emprendizaje, innovación, Redes de cooperación

La brecha entre Centros Tecnológicos y Pymes

miércoles, 11 de enero de 2012

Unos días antes de acabar 2011 hemos trabajado en un proyecto de la Cámara de Comercio de Bilbao para fomentar la transferencia de conocimiento entre  Pymes y Universidades y Centros Tecnológicos.  A los dos últimos los llamaremos centros de conocimiento para abreviar.

A lo largo de tres jornadas hemos tenido oportunidad de conversar con responsables de Pymes y de varios de los principales centros de conocimiento de Euskadi (IK4, Universidad de Deusto, Centro de Formación Somorrostro, Corporación Tecnológica Tecnalia, UPV/EHU, la Universidad de Mondragón, la Escuela Universitaria de la Cámara de Bilbao y Maristak Durango), en las diversas actividades programadas para establecer comunicación entre ambos mundos. Nuestra labor ha sido facilitar esta conexión, y crear el ambiente para que la comunicación fluyera.

Puede parecer evidente que las Pymes tienen mucho que aprovechar del conocimiento y capacidad de investigación de las Universidades y los Centros Tecnológicos. Puede parecer evidente que Universidades y Centros Tecnológicos necesitan a su vez al denso tejido de pequeñas empresas para dar sentido a su trabajo y trasladar a la economía productiva los frutos de su trabajo. Puede parecer tan evidente que no se entienda por qué hacer unas jornadas como estas, por qué hacer foros de encuentro cuando todo debería fluir de manera natural y espontánea. Pero las evidencias engañan.

Por lo que hemos podido observar y escuchar, ambos mundos tienen mucho que aprender uno de otro. Hay mucha labor por hacer para que el conocimiento fluya. Para que ambos hablen el mismo lenguaje. Para que ambos se entiendan y la pareja investigación-economía productiva funcione como un tándem. Al menos en lo que a la Pyme se refiere.  Hemos visto que hay muchos prejuicios y dudas desde la empresa hacia los centros de conocimiento, y cierta incomprensión  y desconocimiento de las Pymes desde los centros de conocimiento. Tienen lógicas y modos de funcionamiento distintos, aunque ambos se necesiten, ahora más que nunca.

Porque sin duda hay mucho trabajo por hacer por la innovación y la modernización de las pequeñas empresas, que sobreviven a duras penas sumidas en sus precariedades. Precariedad de gestión y de estrategia, precariedad de innovación y reactividad, precariedad económica, precariedad de ilusión, y si se me permite, precariedad de miras. Desde los centros de conocimiento no pueden solucionar todas. Pero sí algunas de ellas.

Por otro lado los Centros Tecnológicos y, si me apuras, las Universidades, no pueden sobrevivir únicamente de fondos públicos y navegar dulcemente al margen del mercado, con la que está cayendo y lo que queda por caer. Sería una opción de futuro kamikaze.  No queda otra que conectarse de verdad y crear valor juntos. Un valor de mercado cuyos frutos puedan repartirse entre ambos. Los Centros Tecnológicos y las Universdades  lo saben así consta en sus estrategias. Aunque aun faltan muchas inercias y barreras por vencer para pasar de los pensamientos a los actos.

Me quedo con un comentario de uno de los empresarios allí presentes: “Para que mis clientes me compren yo voy donde mis clientes.  ¿Harán lo mismo las Universidades y Centros Tecnológicos?”

 

Desarrollo territorial, innovación, Proyectos, Redes de cooperación

Empresas en buena vecindad

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Juntar empresas vecinas y ponerlas a hablar entre ellas. Con este sencillo propósito y un gancho de oportunidades comerciales, 50 empresas de la comarca de Txorierri vinieron a la II Jornada de Aceleración Comercial y Colaboración Empresarial que organizamos junto a Behargintza de Txorierri en el Hotel Seminario de Derio

Planteamos tres retos para la jornada:

  • Intercambiar al menos 25 tarjetas de visita
  • Conseguir al menos dos citas comerciales con un cliente o proveedor para un día concreto
  • Identificar una posible colaboración con alguna de las empresas presentes

Para alcanzar estos retos la fórmula es sencilla. Empezamos con un aperitivo, el micrófono abierto, donde las empresas que se animaron a hablar en público micrófono en mano, presentaron durante un 1 minuto su empresa, actividad y lo que buscaban y ofrecían en la jornada.

Pasamos al primer plato, un  “baile networking“,  una actividad propuesta para propiciar encuentros fortuitos entre participantes. Cuando la música sonaba, todo el mundo caminaba por la sala mirando a la vez a las personas con las que se cruzaban y su actividad (venía indicado en sus solapas). Algunos incluso hicieron un amago de bailoteo. Cuando bajábamos el volumen les invitábamos a conversar con las personas que tenían cerca (según diferentes consignas,por ejemplo: “juntaos por parejas” “juntaos por tríos con al menos una chica” Sí, predominaba el género masculino). Esto permitió romper el hielo y facilitar encuentros y conversaciones abiertos y numerosos.

El plato fuerte se sirvió en mesas y a la carta. Las empresas se juntaron en citas individuales, cara a cara, según sus preferencias. Cada persona elegía con quien quería estar gracias a un sistema de mesas de diálogo que recuerda un poco al  las sillas musicales. La mitad de los participantes esperaba sentada y la otra mitad eligía con quién sentarse, siempre que estuviera libre. Cuando acababa la conversación se quedaba en la mesa el último en llegar, y esperaba a que alguien se sentara en su mesa. Si nadie acudía tenía libertad para levantarse y buscar a una persona con quien le interesara hablar.

 

  Como postre jugamos un poco con el espacio e hicimos una “gamberrada” final. ¿Alguien dijo que un encuentro empresarial no puede ser
divertido? Señalamos tres zonas alineadas, con tres colores, rojo, amarillo y verde. Por eso le llamamos el semáforo. Las personas se desplazaban a una zona u otra en función de los retos conseguidos. Los que habían conseguido al menos un reto, se colocaron lejos del escenario. Los que habían conseguido dos (la mayoría) se situaron entre estos y el escenario. Y quien consiguió los tres retos (sólo hubo uno que se atrevió a subir) se encaramó al escenario. E hicimos unas cuantas olas de ida y vuelta que nos sirvió para reírnos un poco y salir con una sonrisa en la boca.

Desarrollo territorial, Eventos, Networking, Proyectos, Redes de cooperación